Punto de venta
La caja del día a día, pensada para un autolavado y no para una tienda genérica: campos propios de placa y etiqueta, tarifas por programa y control de sesión por persona.
IIWS (Inter Ibérica Wash System) es el software que une en un mismo ciclo lo que hoy vive separado en su car wash: la venta de la membresía, la validación del auto, el arranque del túnel de lavado y el registro del servicio que realmente se ejecutó.
Simulación de la pantalla del operador antes de arrancar el túnel de lavado.
La simulación alterna tres estados: usuario activo con el lavado número cuatro, usuario activo con el lavado número cinco y usuario no activo por suscripción vencida.
Registrar una venta no equivale a registrar un servicio. Cuando llega el cierre de mes, la diferencia entre ambas cosas es exactamente lo que separa una decisión de precio bien tomada de una corazonada.
Sin el dato del servicio ejecutado no hay forma de calcular el uso real de una membresía ni lo que cuesta atenderla.
Una etiqueta que pasa de un auto a otro permite que varios vehículos consuman una sola membresía. Sin vínculo firme entre cliente, placa e identificador, el abuso es silencioso.
La rotación de personal en pista es alta. Si la operativa no está guiada por el sistema, cada relevo reabre los mismos errores.
Empieza cuando el conductor se acerca a caja y termina cuando el lavado ya está contabilizado. Cada tramo depende del anterior, y ninguno se puede saltar sin que quede constancia.
El operador entra en la app con su usuario. En caja, la persona de turno elige su nombre e introduce su clave, y hace su apertura. Desde ese momento toda venta y todo lavado quedan atribuidos a alguien concreto, y el cierre de caja del turno se cuadra sin discusión.
El operador lee el código de la instalación al iniciar la sesión y la app queda vinculada a ese equipo. A partir de ahí no vuelve a pensar en ello: su atención se concentra en los autos que entran.
Caja vende lo que el cliente pida: una membresía por tiempo, otra limitada por número de lavados o un servicio de un solo uso. Cobra en efectivo o con tarjeta e imprime el ticket. El catálogo y los precios vienen preconfigurados para que nadie improvise en el mostrador.
En la misma venta se dan de alta los datos que sostienen todo lo demás: nombre, correo, placa (matrícula) y la etiqueta con código QR (Quick Response, respuesta rápida) que se adhiere al parabrisas. El sistema exige ese código: sin él, la membresía no se puede validar después.
El vehículo llega al túnel. El operador hace el prelavado y lee con la cámara de su celular la etiqueta del parabrisas. No pregunta nombres, no busca en listados, no llama a caja: sustituye la consulta verbal que hoy genera fila.
La app consulta en tiempo real el estado de la suscripción: si está vigente, qué programa incluye y cuántos lavados quedan. La respuesta es la misma en la pista que en la oficina, porque el derecho de uso vive en un único lugar.
Si la membresía es correcta, la app muestra el servicio contratado y habilita el botón de lavado. Si está vencida, cancelada o no existe, bloquea la acción y explica el motivo en pantalla. El operador no negocia: el criterio lo aplica el sistema y siempre igual.
Al confirmar, la orden viaja hasta el controlador de campo instalado junto al equipo de lavado y este activa el programa correspondiente. Ese vínculo entre la autorización digital y el arranque físico es lo que convierte a IIWS en algo más que una caja registradora.
El lavado se anota con su fecha y hora, su referencia, el auto, el operador que lo lanzó y la suscripción a la que pertenece. Ocurre igual cuando el operador arranca el equipo a mano: mientras use la app, el servicio queda registrado.
IIWS entrega un núcleo estándar que resuelve el lavado y las membresías, y sobre él se activan las áreas que cada autolavado necesite. Estas son las piezas que gobierna.
La caja del día a día, pensada para un autolavado y no para una tienda genérica: campos propios de placa y etiqueta, tarifas por programa y control de sesión por persona.
Define el ciclo de cobro y el límite de consumo de cada plan.
Disponible para Android e iOS. Concentra en dos pantallas la lectura de la etiqueta, el estado de la suscripción y la orden de arranque.
Controlador de campo con firmware propio que recibe la orden validada, activa el programa contratado y deja registro de los eventos para supervisión.
Ventas por periodo, servicio y forma de pago, y consulta de los lavados ejecutados por membresía y vehículo, todo dentro del mismo sistema.
Contabilidad y facturación integradas, con facturación electrónica CFDI 4.0 (Comprobante Fiscal Digital por Internet) para México, gestión documental de contratos y licencias, y aislamiento de datos por empresa.
Control de productos químicos, consumibles y refacciones, con alertas de stock bajo y trazabilidad de lo que entra y sale del autolavado.
Registro de averías, planificación de mantenimientos preventivos, aviso a técnicos e historial de reparaciones con sus costos asociados.
Alta de empleados, control de entrada y salida, y aprendizaje en línea con los materiales de la máquina y del propio sistema.
IIWS no es una sola pantalla, sino un conjunto de áreas que trabajan sobre la misma base de datos. Dos de ellas sostienen todo lo demás: la venta de membresías, que genera el ingreso recurrente, y la gestión de instalaciones, que permite operar desde un autolavado único hasta una red completa. El resto organiza el día a día alrededor de esas dos.
El área que convierte el lavado ocasional en una relación mensual con el cliente y en el ingreso más predecible del negocio.
El área que sostiene un autolavado independiente, una red de estaciones o una franquicia completa, con el nivel de gobierno que cada etapa necesita.
En caja y en pista
La caja pensada para un autolavado, no adaptada de una tienda genérica.
Todo lo que necesita el operador para decidir en segundos, sin preguntar nada al cliente.
El puente entre la autorización digital y el arranque físico del programa.
Para administrar el negocio
Control de lo que entra y sale del autolavado, sin sorpresas de stock.
La parte administrativa integrada con la operación, sin doble captura.
El conocimiento operativo no se va solo porque cambie el turno.
Para decidir con datos
Lo que se vendió y lo que realmente se lavó, en el mismo tablero.
El equipo de lavado, bajo el mismo control que la venta que depende de él.
La parte del negocio que no puede fallar cuando llega una auditoría.
El sistema reparte responsabilidad, no pantallas de más. Lo que una persona no puede hacer es tan importante como lo que sí, porque ahí es donde se pierde o se gana el control.
| Rol | Qué ve | Qué decide | Qué no puede hacer |
|---|---|---|---|
| CajaPunto de venta táctil | Catálogo de membresías y servicios, ficha del cliente y estado de su propia sesión. | Qué se vende y cómo se cobra, y qué datos del cliente y del auto quedan asociados a la membresía. | Crear categorías o modificar el catálogo por su cuenta; ver información de otra empresa. |
| OperadorCelular en pista | Estado de la suscripción, programa contratado y lavados restantes del auto que tiene delante. | Confirmar o cancelar el lavado que el sistema ya ha autorizado. | Autorizar una membresía vencida o lanzar un programa distinto al contratado. |
| GerenteBackoffice completo | Ventas, lavados ejecutados, consumo de químicos, estado de los equipos y actividad por turno. | Precios, promociones y prioridades, además de los usuarios y permisos de su instalación. | Modificar la lógica del sistema: los cambios de configuración se piden por el canal de servicio. |
Una venta le dice cuánto cobró. Un lavado ejecutado le dice cuánto le costó servirlo. Con ese segundo dato en la mano, tres decisiones dejan de ser opinión: cuánto vale realmente cada plan, a quién conviene retener y cuándo el consumo se ha ido de las manos.
La diferencia de IIWS no está en ninguna pieza aislada, sino en cómo encajan. Ninguna capa decide por su cuenta si un auto tiene derecho a lavarse.
Instancia IIWS sobre Odoo, el ERP (Enterprise Resource Planning, planificación de recursos empresariales) de código abierto sobre el que se construye la solución. Ahí viven el punto de venta, las suscripciones, la contabilidad, los documentos, la formación en línea, la mesa de ayuda y los informes.
Aplicación para el operador y para caja, disponible en Android e iOS. Es el único punto donde una persona usa el sistema en plena operación, y por eso hace pocas cosas muy rápido.
Controlador de campo instalado junto al equipo de lavado, con firmware propio, que traduce la orden validada en el arranque del programa. Se comunica por mensajería ligera en tiempo real MQTT (Message Queuing Telemetry Transport) y admite doble vía de conectividad: red móvil LTE (Long Term Evolution) y wifi.
Infraestructura para base de datos, registros, copias de seguridad, notificaciones y escalado, con comunicaciones cifradas mediante TLS (Transport Layer Security) y control de accesos.
Equipo táctil, impresora de tickets, lector de código y cajón portamonedas. Se recomienda un no-break o sistema de respaldo eléctrico.
Un celular Android o iOS con cámara y conexión por wifi o tarjeta SIM para cada operador.
Cualquier computadora con navegador y acceso completo al backoffice.
Suministro eléctrico estable, internet confiable y red local en el establecimiento.
Cuatro hitos con responsabilidades claras. Ninguno se da por cerrado sin evidencia: la configuración se valida, el arranque se prueba y la formación se firma.
Alta de la empresa, plan contable, almacén, usuarios y empleados. Catálogo de programas, membresías y precios según el margen que decida el cliente.
Puesta a punto del controlador de campo con los datos de red del establecimiento y prueba del arranque real de la máquina antes de abrir al público.
Sesiones para administración, caja y operación, con videos y contenidos en línea que quedan disponibles para los relevos futuros.
Alta del cliente en el portal de servicio y entrada en el circuito de atención con su responsable asignado.
El canal principal es el portal de mesa de ayuda, porque deja rastro: adjuntos, historial, responsable y estado. Cada incidencia recibe un identificador y usted ve en todo momento en qué punto está. Estos son los objetivos de atención del modelo de soporte, con una meta de cumplimiento del 95 %.
| Prioridad | Primera respuesta |
|---|---|
| Crítica | menos de 1 hora |
| Alta | menos de 4 horas hábiles |
| Media y baja | dentro de 24 horas hábiles |
| Resolución de críticas | menos de 4 horas hábiles |
La misma plataforma sostiene un autolavado independiente y una red de estaciones con gobierno centralizado. Lo que cambia no es el producto, sino cuántas capas de control activa encima.
Una instalación, un catálogo, un cierre de caja. Implantación estándar.
Gobierno centralizado, configuración multiempresa e informes por unidad.
Reglas comunes para todos los franquiciados y posibilidad de marca blanca.
Adaptación modular por país, con su localización fiscal y su capa contractual.
Estas piezas no forman parte del alcance estándar de hoy. Si alguna es determinante para su decisión, hablémoslo antes de firmar nada.
Integración de pasarelas de pago para que la renovación mensual se cobre sola, sin que el cliente tenga que volver al mostrador. Es la carencia funcional más relevante que tenemos identificada.
Informes de rentabilidad por membresía y cliente, tasa de renovación y tendencias de uso, con la opción de conectar herramientas de inteligencia de negocio externas para redes grandes.
Reconocimiento automático mediante ANPR (Automatic Number Plate Recognition, reconocimiento automático de matrículas) para sustituir la etiqueta adhesiva y abrir barrera sin intervención. Concebido como módulo desacoplado, no como requisito del núcleo.
Recordatorios automáticos por correo con antelación configurable, e informe de suscripciones próximas a vencer para trabajar la renovación antes de perderla.
Página propia del autolavado con acceso a facturas, historial y estado de la membresía, integrada con el sistema y sin duplicar datos.
Vertical de alimentos y bebidas sobre la misma plataforma para estaciones con negocio mixto, con su propio punto de venta, compras, inventario y costeo de recetas. Se contrata como proyecto aparte.
No. El controlador de campo se conecta al sistema de control de su equipo actual. Antes de abrir al público se verifica que una membresía validada produce el arranque del programa contratado; ese es el criterio de aceptación de la instalación.
El controlador admite red móvil y wifi, de modo que la caída de una vía no detiene necesariamente la operación. Si fallan las dos, la app no puede validar la membresía y el arranque exige intervención manual del operador: el lavado se sigue registrando al usar la app, pero por eso la conexión estable es el requisito de instalación más importante y responsabilidad del cliente.
Sí. El servicio de un solo uso sigue la misma lógica de validación que una suscripción, con su propio identificador impreso en el ticket, de forma que el consumo queda igual de controlado.
La configuración inicial la realiza Inter Ibérica junto con usted: nombre del producto, plan de recurrencia, servicios incluidos y precio. Los cambios posteriores se solicitan por el canal de servicio y se ejecutan con un plazo comunicado, para que el catálogo se mantenga coherente y las estadísticas sigan siendo comparables entre periodos.
Todo el equipamiento de mostrador y pista descrito en el apartado de arquitectura lo adquiere el cliente siguiendo las especificaciones de Inter Ibérica, salvo lo que se pacte expresamente en la oferta. También corren por su cuenta la terminal bancaria, los timbres fiscales y la documentación de la empresa. Inter Ibérica aporta el sistema, las etiquetas QR y el producto químico bajo pedido.
Sí. Se diseñan planes específicos para empresas de renta de autos, transporte o flotas corporativas, con facturación recurrente adaptada al cliente corporativo en lugar del cobro individual en mostrador.
Sí, y se tratan con método. El equipo de producto analiza cada propuesta, determina su viabilidad y detalla funcionalidad, fechas y acciones. Después se decide si entra en el contrato de uso o se factura como proyecto aparte.
El sistema contempla la facturación electrónica CFDI 4.0 alineada con la normativa del SAT (Servicio de Administración Tributaria). Para completar la configuración usted debe aportar la documentación de su empresa y contratar los timbres fiscales.
Una demostración personalizada sobre su catálogo real, sus programas y su forma de trabajar. Le enseñamos el recorrido completo y usted decide si encaja.